

Atlanta.- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, convocó a los países del G20 a fortalecer la cooperación internacional frente a un escenario que definió como un «momento crítico» para el mundo, marcado por conflictos armados, tensiones comerciales y amenazas a la seguridad económica.
Rubio realizó el planteo este viernes durante la apertura de la reunión de ministros de Relaciones Exteriores del grupo, que se desarrolla durante dos jornadas en Atlanta, Estados Unidos.
El funcionario advirtió sobre la existencia de crisis económicas y geopolíticas interconectadas que afectan el funcionamiento del orden económico mundial. En ese contexto, sostuvo que los países deben coordinar respuestas para proteger sus intereses comunes, reforzar la resiliencia económica y preservar los mercados.
El estrecho de Ormuz y la seguridad alimentaria
Entre las principales preocupaciones mencionadas por Rubio se encuentran la libertad de navegación y el suministro mundial de alimentos.
El secretario de Estado hizo referencia al bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán, en respuesta a la ofensiva estadounidense, una situación que afecta una ruta estratégica para el comercio internacional de petróleo.
La agenda también está atravesada por la guerra entre Rusia y Ucrania y las tensiones en otras regiones, que generan incertidumbre sobre las cadenas de suministro y la seguridad energética.
La presencia de Rusia generó diferencias en el G20
La reunión comenzó sin la tradicional fotografía de familia debido a la negativa de representantes europeos a compartir esa instancia con el canciller ruso, Serguéi Lavrov, cuya presencia generó diferencias entre las delegaciones.
Ucrania no fue invitada al encuentro, ya que no integra el G20. La ausencia de una representación ucraniana y la participación de Rusia reflejan las tensiones diplomáticas que atraviesan las discusiones sobre el conflicto.
La reunión ministerial busca preparar la cumbre de líderes del G20 que el presidente estadounidense, Donald Trump, recibirá en diciembre en su club de golf ubicado en las afueras de Miami.
En paralelo, la administración estadounidense mantiene gestiones diplomáticas para intentar avanzar hacia una salida negociada a la guerra en Ucrania y sigue de cerca la evolución del conflicto con Irán.